Viva el Mar, Diego Hernández

Viva el Mar

Diego Hdez. está en ese momento de su carrera en el que cualquier disco que saque será el mejor. Este ‘Viva el Mar’, sugerente y magnífico título aportado con gran acierto por su pequeña Alberta, lo parece.

Un disco en el que Hdez. también parece no cortarse un pelo y arriesga de nuevo con géneros diversos en los que a estas alturas ya está más que cómodo. Su estilo sigue cautivando, llevando el folk hacia territorios insospechados, aunque el reggae es ciertamente uno de los destinos más frecuentes. Diego vuelve a incluir cajas de ritmo y nuevos arreglos contemporáneos que ofrecen otras perspectivas a su trayectoria. Un disco grabado de nuevo en su propia casa, en el que Hdez. coquetea con estructuras revueltas e imaginativas entre canciones con estribillo y éxitos imposibles.

El sello catalán Foehn Records vuelve a editar lo nuevo de Diego Hdez., haciéndose cargo además de una valiosísima joya de 11 canciones llenas de misterio. Un disco que en ocasiones nos muestra una cara más underground y que en otras se apoya en buenas y reconocibles referencias estilísticas, para obtener un resultado más accesible que parece abierto a públicos diversos. Eso sí, en cuanto te descuidas te lo empiezas a pasar pipa y no sabes si al querer bailarlo le estás faltando el respeto.

Su ‘Bad to worse’, con el que arranque 'Viva el Mar' es sólo una de las muchas sorpresas que encontraremos en este trabajo. Un delicado y punzante tema que de alguna forma nos pellizca para que no nos sintamos demasiado reconfortados, y para que vayamos pillando el ritmo al resto del disco.

‘Under the Microscope’ guarda un aire de psicodelia, arrastrado y divertido, con cierto aire de country urbano y estribillo de lujo. Un hit de verano para terrazas alternativas.

Con ‘Rainbows in my carpet’ Diego regresa al folk más sugerente, al de sus guitarras, al de su voz. Una canción a la que aporta detalles de músicas viajeras perdidas entre mareas oceánicas. Una emocionante pista en la que se escucha la mandolina del tristemente desaparecido Ruskin Herman.

'Responsability' es un tema de reggae camuflado de soul. Tan básico como honesto y deslumbrante por la misma causa. Un groove mestizo en un tema reflexivo que Diego usará también como recurso en otros temas de este trabajo.

'No Cowboy' es uno de mis temas preferidos de este disco. Atmósfera de western de barrio y estribillo inmortal para esta banda sonora de la cotidianidad.

'Here she comes' es otra de esas mutaciones de géneros que entre el soul y el reggae y con un endiablado dinamismo, quizá por ese ritmazo que sostiene Luis Suárez (compañero de Diego en Keiko), sugiere puertas de escape hacia otros derroteros. R&B orgánico y con actitud.

'Dont Give it up' es otra joya. Suena como a la clásica balada de southern rock que se vuelve pop cuanto más la oyes. A pesar de que no es un tema fácil se disuelve en los oídos con la fluidez y frescura del agua de mar.

Si Diego hubiera conocido a Njena Reddd Foxxx antes de grabar este disco, seguro que la hubiera invitado a sumarse a ‘Homework’ a modo de featuring estelar. Un tema de funk oscuro y rabioso, donde también escuchamos la batería de Luis. Una deliciosa y agradable insensatez que se agradece a estas profundidades del disco.

‘So what’ es también un tema de folk viajero, pero en una narcosis inducida. Jazz para submarineros que contrasta con la fantástica ‘One les worry’, también un tema de baile, contemporáneo, popular y underground. Pero eso sí, lento, tremendamente inquietante y dramático, al que Ricardo Marichal riega con pequeñas píldoras de saxofón.

Con ‘Viva el Mar’, instrumental con el que despide el trabajo de mismo título, a Diego se le va la guitarra, o la mente, o el alma, en esta travesía imaginada que el oyente puede disfrutar plácidamente desde la orilla, mojando los pies y sin chapotear demasiado. No vaya a ser que hagamos ruído suficiente como para evadirnos de este trance tan orgánico, tan pop, y tan exquisito.

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