Fuegumo en el cuerpo

Los de Lagenda me han pedido que recree con mis palabras lo que se vivió la noche del 28 de marzo en el Equipo Para. Es complicado, pero lo intentaré porque  a pesar de que tenía que ser una noche inolvidable aún tengo algunas lagunas. Lo que es seguro es que había varias cosas. Dejadme pensar.

Sí… Por un lado era el Numa Circuit, una especie de festival de arte avanzado que pululará durante este mes por varios espacios como el Café 7 en La Laguna y la Casona San Luis en Santa Úrsula para terminar en el Auditorio. Por otra parte era la despedida de la sede del Equipo Para, que muchos siguen llamando El Generador. Pero muchas lágrimas no recuerdo ver.

Supongo que fue cosa de la Orkesta Akelarre, formada por siete músicos que me hicieron sentir como si estuviera en una pista de baile surrealista. A veces como si fueran los Cubanos Postizos de Marc Ribbot, otras como si estuviera en una orgía musical entre Fela Kuti y Mulatu Astatke o en un garito en cualquier infierno de Nueva Orleans. Cumbia, afrobeat, funk o reggaeton se mezclaban en un hipnótico trance de sonoridades inclasificables pero reconocibles.

Alberto Lastone (sonidero de pro) puso con sus canciones festivas, el broche de oro a una celebración enorme en la que no cabía un alfiler. Las despedidas amargas se solucionan bailando y las tonadillas bailongas de este pinchadiscos segoviano consiguieron que los allí presentes y los socios del Equipo Para tuviéramos un homenaje en condiciones.

La asociación se enfrenta en estos momentos a un tránsito que es solo eso, un volver a empezar en otro lado después de quemar en la hoguera del aquelarre todas las malas venturas e invocar con fuerza al espíritu del forjador de nuevos destinos.

Que a todos nos ilumine. Amén.

Crónica de 'Akelarre. Música para una fiesta'. Festival NUMAcircuit 014

Equipo PARA, Santa Cruz de Tenerife, 28/03/2014

Comentarios de María Juana Fumero

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