El mismo Marc Anthony, la misma música

A Marc Anthony se le quiere en Canarias. De eso no hay duda pero, por si aún queda incertidumbre, lo legitiman las más de 20.000 personas que acudieron el pasado viernes, 10 de julio, al Estadio Olímpico Antonio Domínguez de Arona para disfrutar de la mejor versión del cantante estadounidense. Y cuando a alguien se le venera tanto, se espera mucho de él, especialmente cuando sus visitas no son muy frecuentes (su último concierto, en el mismo escenario sureño, fue allá por el año 2006). Lamentablemente, la sensación general del público, cuya entrega estuvo muy por encima de la del artista, fue que “supo a poco”.

No vamos a caer en la tentación de usar la frase 'Valió la pena' (aprovechándonos del título de la famosa canción con la que arrancó el concierto) para analizar cuánto rendimiento debe tener una entrada de 40, 60 o 120 euros. Si bien la organización ya había advertido que la actuación de Marco Antonio Muñiz Rivera (Nueva York, 1968) concluiría “antes de las once de la noche”, el suyo resultó ser un buen ejemplo de que lo bueno, si breve, dos veces bueno.

En esta ocasión, y a diferencia de la noche anterior en Gran Canaria, no falló el sonido, tampoco la organización que estuvo muy a la altura (hubo cola para entrar, sí, pero meter a 20.000 personas en un recinto con controles de entradas no se hace rápido ni fácil) y mucho menos se debilitó la calidad instrumental y vocal de la propuesta salsera de Marc Anthony, amparada por la gira 'Cambio de Piel World Tour'.

Empezó apostando fuerte, con 'Valió la pena', y ya desde los primeros compases el artista encontró a un público completamente sometido a su voz. Quien acudió a disfrutar de una noche de salsa y ritmos latinos se encontró con un Marc Anthony sosegado, en plena forma vocal, maduro y sensible que, en un ablandado recorrido por los temas más representativos de su discografía –'Mi gente', 'Yo que te conozco bien', 'Hubo alguien', 'Contra la corriente', 'Hasta ayer', 'Vivir lo nuestro' o '¿Y cómo es él?'– y otros de su último trabajo '3.0' (2013) dejó momentos memorables (cogió la bandera canaria que le hicieron llegar al escenario, besó varias veces el suelo del escenario en respuesta al fervor popular...) que los asistentes supieron agradecer y algunos tópicos (al preguntar dónde están las mujeres solteras).

Sin una puesta en escena grandilocuente, ni una vestimenta sofisticada ni florituras ni lo último en tecnología digital, Marc Anthony concedió todo el protagonismo a la música, a un repertorio entre la salsa, la balada y el pop que ya ha pasado a la categoría de clásicos. ¿Que faltó la magia? ¿Que no se dejó la piel en ello? Eso ya que lo juzgue cada uno en función a su nivel de satisfacción. Ahora bien, que sigue llevando el cetro del reino salsero es incuestionable.

 

'Cambio de Piel World Tour'- Marc Anthony 10 /07/2015
Estadio Olímpico Antonio Domínguez - Arona
Festival Son Atlántico 2015
Texto: La Cuadratura de García
Fotos: https://www.facebook.com/officialmarcanthony
gravatar

0 Comentarios