Una cuidadísima puesta en escena, un vestuario espectacular y maravillosos maquillajes son los ingredientes que consiguen hacer del Circo del Sol algo más que circo, una magnífica mezcla de música, danza y teatro para toda la familia.

Una historia larga con descanso, salpicada por grandes momentos de incontenible emoción y suspense. El peligro flotaba en el aire, trapecistas, malabaristas, acróbatas y contorsionistas actuaban con gráciles movimientos a pesar de la dificultad de los números, y todo amenizado por una maravillosa música interpretada en directo donde las voces de la dama de blanco y la dama de negro creaban una atmósfera trepidante, épica o angelical según el caso.

En ‘Alegría’ los personajes aparecen prácticamente durante todo el espectáculo. Bailan y ayudan con la escena, gritan, se asustan y emocionan a la vez que el público. El simpático e inquietante Fleur, jefe de pista de este circo imposible, las ninfas acróbatas, las viejas pájaras, los músicos. Todos tienen su momento y consiguen en una perfecta sincronía dar continuidad entre número y número. Los  payasos, sin duda alguna los más aplaudidos, consiguieron conectar con el público en todo momento, robando ya no solo la sonrisa sino las carcajadas de un público entregado y ávido de participar en la historia. Muchos e imposibles pasajes en un escenario de belleza dinámica y surrealista desde el powertrack de saltadores a los números con fuego o el hombre pájaro que sobrevolaba de forma onírica el fantástico set. Acróbatas que son atletas, deportistas de élite, gimnastas de ensueño convertidos en actores, y más que eso en portadores de emociones. Durante dos horas y media del más puro entretenimiento los artistas del Circo del Sol nos hicieron viajar a un mundo de fantasía, imposible de encontrar en cualquier otro tipo de espectáculo. Diversión, pasión, deporte y danza, circo, drama y fantasía se dieron cita en la coreografía de lo inimaginable.

Un logro cultural y administrativo sin precedentes, y más sabiendo cómo están las cosas y la cantidad de eventos que fueron suspendidos el pasado año. Miles de asistentes pudieron disfrutar de un espectáculo al que no estamos acostumbrados, y que augura, o al menos tenemos la esperanza, un futuro mejor para la cultura en nuestra isla.

13 de diciembre 'Alegría' de Cirque du Soleil. Pabellón Santiago Martín (La Laguna). 

Una crónica iluminada de Lapa

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