Roscas y Cotufas

Pillamos a Jesús Garriga en la isla de La Gomera, en plena gira de este Roscas y Cotufas y nos contó cómo habían triunfado en La Palma, en pueblos como Barlovento o Garafía, donde apenas suele haber conciertos y cómo lo estaban haciendo en la Isla Colombina. Justo el día anterior, los tres cantautores -Garriga, Quintana y Jiménez- habían ofrecido un sorpresivo concierto en una plaza pública poco después de bajar del barco. Llenazo absoluto, terrazas a reventar. "La gente nos trata muy bien, lo estamos pasando de maravilla".

Los cantautores Ari Jiménez, Luis Quintana y el propio Garriga conviven en una experiencia con la que recorrerán las nueve islas. Un espectáculo a tres bandas que no los sacará de pobres pero que con suerte será recordada como una de las giras más especiales que haya transitado nunca nuestro archipiélago.

Lagenda.- ¿Cómo se les ocurre embarcarse en este tour?

Jesús Garriga.- El verano es una estación con pocas cosas que hacer para un cantautor. En realidad, hemos recuperado una gran idea para mantenernos activos durante estos meses. Tuve una experiencia muy similar en la Península junto a varios cantautores que recorrimos en furgoneta el sur de Andalucía, tocando en locales, en la calle... Fue algo muy bonito, lo hablé con Luis Quintana y con Ari y no dudamos en trasladar esa idea a las islas.

L.- Vemos en el programa que van a tocar en todas las islas, incluyendo a La Graciosa y a Isla de Lobos. ¿Se puede llegar más lejos? 

J.G.- Nos hacía muchísima ilusión tocar en sitios que no tuvieran a priori una conexión evidente con la música. Son parajes muy evocadores y buscábamos espacios sugerentes para llevar nuestro espectáculo. Tenemos muchas ganas de tocar allí. 

L.- ¿Crees que ha desaparecido el circuito de canción de autor en Canarias?

J.G.- Es evidente que no es el mismo de antes. No ha desaparecido, más bien está deteriorado. Siempre surge algún local nuevo y hay algunos establecimientos que siguen haciendo fuerza para no desaparecer. Ahora hay muchos problemas con lo de las inspecciones, pero existe una resistencia que todavía nos da un poco de vidilla. También hay bastante público, pero quizá falla algo, puede que la promoción... Quizá esté algo más flojo que hace un tiempo. Cada uno de nosotros tiene sus seguidores aunque el circuito no termina de explotar. Nos gustaría que un cantautor canario pudiera meter en un teatro a 600 personas. Es difícil, parece que el público tiene otras prioridades, o quizá no acude como esperamos por falta de información, el precio de las entradas..., aunque ya sabemos lo que sucede cuando viene un cantautor de fuera.

L.- ¿Sigue sirviendo la actualidad como inspiración para la música del cantautor o piensas que existe un desfase?

J.G.- Evolucionamos al mismo paso. Contamos lo que sucede a nuestro alrededor como hemos hecho siempre. Sí que ha cambiado mucho el lenguaje, pero adecuamos a los tiempos. Sí que existe todavía la figura del artista anclado en la canción protesta y en el politiqueo, pero también forma parte del género. Al fin y al cabo, somos cronistas de lo que está sucediendo.

L.- Personalmente, has tenido cierto éxito en Península e incluso en Latinoamérica. ¿Cómo se ve al cantautor canario desde fuera?

J.G.- El cantautor canario se ha visto históricamente como la cima de esta disciplina. La época de Taller con Rogelio o Andrés Molina llenando el Libertad 8 o el éxito de Pedro Guerra marcó un punto de inflexión. Ahora, salvo excepciones como Arístides Moreno, que sigue dando caña, no se le presta la atención que merece. Seguimos siendo muchísmimos quienes trabajamos en este estilo en Canarias, y lo hacemos bien, pero esta falta de atención creo que tiene mucho más que ver con la actualidad, y con las directrices de la industria musical. 

L.- ¿Cómo se financia un proyecto de esta envergadura? 

J.G.- Pues sobre todo gracias a la ilusión. Hemos hecho una pequeña inversión inicial que ya hemos recuperado con los dos primeros conciertos de la gira pero no ha habido una propuesta en firme para echarnos un cable. Conocemos productoras y tenemos amigos que hubieran podido echarnos una mano pero al final ha sido más un empuje en solitario. Hemos preparado con nuestros propios medios un tour que nos lleva a estar 20 o 26 días fuera de casa. Lo que ganamos lo gastamos en comer y hospedarnos. De momento, el éxito de este Roscas y Cotufas consiste en no perder dinero.

L.- ¿Qué nos vamos a encontrar quienes nos acerquemos estos días por cualquiera de las islas a ver este espectáculo?

J.G.- Pues se van a encontrar ustedes con muchas sensaciones. Queremos que se atrevan a venir, que se acerquen a escucharnos y que vengan a disfrutar. Sabemos que cuando acaba cada concierto la gente se va con una sonrisa, o con una lágrima...

 

Los tres amigos estarán los días 12, 13 y 14 por Tenerife. El resto de la gira, en el cartel adjunto.

Fotos robadas sin permiso, pero con mero afán informativo y promocional del facebook de Ari Jiménez

 

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