Y llegó el Gran Viernes

La sesión de este viernes 28 de agosto comenzará a las 21.00 horas, y servirá de despedida de la decimosexta edición de Verano de cuento, un festival dirigido a público adulto que cumple dieciséis años de programación ininterrumpida, a lo largo de las cuales han desfilado por su escenario muchísimos profesionales de la narración y de la escena, ha ido cambiando de ubicación para poder ampliar el aforo hasta trasladarse al actual emplazamiento, la Plaza del Príncipe, en cuyas escaleras, que hacen las veces de gradas, se sienta el público.

Como es tradicional ya, el último viernes del festival deja el escenario abierto para que puedan subirse o pasarse cualquiera de los contadores que han participado en los días previos, lo cual puede alargar muy mucho el show ya que no hay previsión de cuántos serán. "Teniendo en cuenta que ese mismo día suele apuntarse más gente a la lista”, los organizadores del encuentro temen “que si no se acotan los tiempos de intervención, el Gran Viernes acabe convirtiéndose en el de bienvenida a la madrugada del sábado”, de modo que se ha marcado una intervención máxima por persona de cinco minutos.

“El pasado año nos daba un poco de miedo cambiar el nombre del habitual otros, todos o ninguno por el de El Gran Viernes, ser tan pretenciosos y que luego, en posteriores ediciones nos tuviésemos que comer un título tan pomposo. Pues este año sentimos el mismo miedo”, aseguran desde la organización, y añaden: “Y eso que en la edición anterior dieciocho profesionales de la narración y de las artes escénicas participaron en la sesión de despedida”. Hasta el miércoles se habían anotado ocho y con total seguridad esta cifra irá en aumento hasta las 21.00 horas, momento en que comenzará la velada de despedida de Verano de cuento.

Estos mismos promotores presumen de público y agradecen que a pesar de que la climatología ha sido algo adversa en días anteriores, la asistencia a lo largo del festival haya dado calidez a este verano de 2015. No en vano, y como puede apreciarse en las fotografías, la tercera sesión, pasada por agua, congregó a un público más que numeroso que aguantó el chaparrón al calor de los cuentos.

En definitiva, se espera que el Gran Viernes sea el brillante broche de oro para un festival que este año ha celebrado su edición número dieciséis y que se celebra gracias a la participación del Gobierno de Canarias, del Cabildo de Tenerife, de la Fundación CajaCanarias, del Ayuntamiento de El Sauzal, de Los amigos del festival, de la Asociación Tagoral de narradores y de Teatrofia, que agradece las aportaciones voluntarias con la que los asistentes a Verano de cuento contribuyen con la Fundación Eidher. 

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