Renovarse o morir

Visiten el ESPECIAL VERANO DE CUENTO

Ya comenzó Verano de Cuento y esta vez lo hizo a lo grande, tirando la casa por la escalera y arriesgando hasta el límite con una actuación que quedará en los anales de este enorme festival.

Les recordamos que el festival no se celebra solo un día, que continuará durante los próximos viernes hasta que acabe el inminente mes de agosto y que no deben perderse ni una sola de las actuaciones programadas.

El primer día nos contaron que no anduvo mal la cosa de público, teniendo en cuenta que fue el segundo fin de semana de julio y que cuando históricamente ha coincidido en fechas más cercanas a agosto, es cuando la escalinata de la Plaza del Príncipe se ha puesto hasta la bandera. Una actuación valiente y memorable que será recordada por la pequeña estampida de público, que seguramente buscaba algo más intrascendente y se encontró con la maravillosa propuesta con la que el ElectroCaustric Trío junto con VisualProject y 5 narradores inauguraban la XV edición del Festival de Narración Oral. Afortunadamente quedaron muchos que no se dejaron aturdir por la oscuridad del repertorio. Valientes que saben que este tipo de oferta no es usual en los escenarios y festivales canarios. Personas hechas de otra pasta que valoran esta clase de experimentos y que seguro que agradecen que Verano de Cuento se haya arriesgado con un evento difícil, pero necesario. Una apuesta complicada de los responsables de este evento que convirtió por un ratito a El Sauzal en el centro neurálgico de la cultura isleña.

Este viernes, 25 de julio, habrá algo mucho más usual pero no por ello menos interesante. Un viernes que trae la recuperación de dos narradores que ya han pasado por el escenario de Verano de Cuento. Aranza Coello, lleva unos pocos años sin aparecer por el festival. Es normal. Sus producciones para Burka Teatro la tienen más que ocupada. Premios, menciones, viajes y un éxito rotundo en cada una de sus obras convierten a esta estupenda actriz en una de las profesionales más destacadas de la escena escénica.

Alberto Díez lleva un tiempito sin pasear su solvente salero por este escenario. Aún así el tipo trabaja y no deja de hacer un millón de cosas. Inevitable en esquinas, en duelos medievales y narraciones de lux gestiona con solvencia las habituales Miscélaneas en el Café Siete y te lo puedes encontrar en rutas teatralizadas por la Laguna y otras producciones imposibles. Es, como tantos pero no tantos, parte activa del circuito autóctono.

gravatar

0 Comentarios