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José Aguiar. Desnudo sobre tela roja (1945) Colección particular.JPG

El museo TEA Tenerife Espacio de las Artes dedica una exposición a José Aguiar y su contexto

El museo TEA Tenerife Espacio de las Artes inauguró ayer, martes 6 de octubre, la exposición 'José Aguiar. El orden frente a lo nuevo', dedicada al pintor José Aguiar (Santa Clara, Cuba, 1895 - Madrid, 1976). Coincidiendo con el 50 aniversario del fallecimiento del artista, la muestra analiza la figura de una de las personalidades más destacadas de la pintura canaria del siglo XX, cuya producción resultó determinante en la construcción de una determinada imagen del archipiélago. Aunque Canarias fue una de las principales fuentes de inspiración de su obra, Aguiar desarrolló gran parte de su trayectoria profesional en Madrid, ciudad en la que residió habitualmente desde 1924. La exposición, de entrada libre y comisariada por Alejandro Castañeda Expósito, Isidro Hernández Gutiérrez, José Manuel González Reyes, Vanessa Rosa Serafín y Sergio Rubira Gutiérrez, podrá visitarse hasta el 17 de enero de 2027, de martes a domingo y festivos, de 10:00 a 20:00.

La muestra 'José Aguiar. El orden frente a lo nuevo' aborda las tensiones que atravesaron la trayectoria del artista entre tradición y renovación, academicismo e innovación, así como entre experiencia personal e identidad colectiva, con el objetivo de examinar el papel desempeñado por el arte, las instituciones y el contexto político de su tiempo. La exposición reúne cerca de un centenar de piezas, entre las que figuran más de cincuenta obras procedentes de préstamos, una veintena de creaciones pertenecientes a la colección de TEA Tenerife Espacio de las Artes y dos producciones específicas realizadas por la cineasta Macu Machín y el artista Fernando Sánchez Castillo por encargo del centro.

Aunque el núcleo principal de la exposición está integrado por pinturas de José Aguiar, la propuesta incluye además obras de autores como Pedro de Guezala, Carlos Chevilly y Álvaro Fariña, estrechamente vinculados al artista gomero. También se exhiben planos del Palacio Insular y de la Basílica de Candelaria firmados por José Enrique Marrero Regalado, arquitecto con quien Aguiar colaboró de manera habitual. Asimismo, la muestra incorpora obras de creadores como Willi Baumeister, Joaquín Torres García, Óscar Domínguez, Hans Tombrock, Norah Borges, Servando del Pilar, Luis Ortiz Rosales y Eduardo Westerdahl, representantes de las corrientes vinculadas al proyecto de vanguardia 'Gaceta de arte', con el que Aguiar mantuvo una intensa controversia durante la década de 1930.

A este recorrido se suman obras de los integrantes del grupo El Paso, entre ellos Martín Chirino, Luis Feito, Juana Francés y Manolo Millares, pertenecientes a una generación posterior y frente a cuya apuesta por la abstracción parece dirigirse el discurso pronunciado por Aguiar en su ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Entre las entidades prestadoras de obras figuran la Diputación Foral de Bizkaia, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Círculo de Bellas Artes de Madrid, MUBEA Gran Canaria Museo de Bellas Artes, el Gabinete Literario de Gran Canaria, Loro Parque S.A., el Real Casino de Santa Cruz de Tenerife, el Gobierno de Canarias, LM Arte Colección, el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, el Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro, el Cabildo Insular de Tenerife, el Estudio Benítez, Filmoteca Canaria y diversas colecciones particulares de Tenerife.

La trayectoria de José Aguiar se desarrolló en constante diálogo con las transformaciones experimentadas por la pintura europea durante la primera mitad del siglo XX. Su conocido enfrentamiento con Eduardo Westerdahl y el entorno de la revista 'Gaceta de Arte' lo situó en el centro del debate entre tradición y vanguardia. Aunque incorporó algunos recursos propios de la modernidad, el creador mantuvo una defensa constante de la figuración y de los modelos tradicionales de representación.

Vinculado a Falange Española desde 1934, Aguiar participó durante la Guerra Civil en la construcción simbólica de la imagen del nuevo poder político y recibió posteriormente numerosos encargos oficiales. Sus grandes composiciones figurativas, alegóricas y monumentales encajaron en los programas artísticos promovidos durante la dictadura. No obstante, su trayectoria personal y profesional estuvo marcada por importantes contradicciones. Su pertenencia a la masonería, iniciada en 1930 y abandonada antes del conflicto bélico, derivó posteriormente en un proceso instruido contra él por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo.

La pintura mural ocupó un lugar central en la producción artística de José Aguiar, aunque el interés por la monumentalidad ya era perceptible en su obra antes de 1936. Desde 'Friso isleño' (1934) hasta los emblemáticos murales del Palacio del Cabildo Insular de Tenerife y de la Basílica de Candelaria, sus grandes creaciones articularon elementos relacionados con el trabajo, el paisaje, el mar, la religión y las tradiciones populares, contribuyendo a configurar una visión singular de la identidad canaria.