A través de Vagueness Records, escudería en la que milita también el ínclito J.Krawietz llega este encarnado retrato musical desde el exilio isleño. Nonac  no es un grupo nuevo, los pudimos ver en 2013 en el Festival Próximos y desde años atrás experimentando con diversos formatos. Felipe González Cabezas, también socorrido batería de GAF, es la bisagra tinerfeña y percusiva de esta formación con sede en Amsterdam y que presenta un trabajo de corte experimental pero de escucha fácil y sensible.

Dos bajos y una batería para realizar un afilado requiebro estilístico e instrumental de postrock con evidentes influencias de krautrock.

13 temas de aparente sencillez y pulcritud donde se advierte la naturalidad de cada instrumento entre diversas y entretenidas variaciones. Los encargados de los bajos son Fj Glez Torres y Mario Ramírez quién también se encarga del Casiotone en 'La basilica'.

El disco fue grabado en los estudios La Mina de Sevilla, uno de los pilares de las nuevas músicas nacionales y estandarte del eclecticismo contemporáneo, por obra y gracia de Raúl Pérez quien coproduce esta joyita de canciones cortas y directas.

Una obra completa y serena, con sugerentes momentos de tranquilidad a pesar de sus inquietantes perspectivas. Una amalgama diferente de timbres sonoros bien definidos en una montaña rusa a veces tan fría como algodonada. Un disco interesante y decidamente astuto que supera con creces e ingenio las limitaciones tímbricas que se pueden presuponer a un combo de estas características.

Un trabajo de corte experimental pero de escucha fácil y sensible