Jazz bajo la primavera lagunera

Reza el célebre refrán 'La primavera, la sangre altera'. Y es que para los amantes de Jazz en estas tierras, la II Semana Internacional de Jazz de La Laguna, cuyos actos se prolongarán hasta el día 17 de mayo, está suponiendo dicha confirmación, gracias a un diverso abanico de eventos, desde conciertos a masterclass y jams sessions, que recorrerán varios rincones emblemáticos del casco histórico lagunero.

Bajo esta premisa, el festival arrancó sus motores el pasado viernes 9 de mayo con un concierto doble en la plaza del Convento de Santo Domingo a cargo del trío de Pablo Reyes, guitarrista y cantante mejicano afincado en Nueva York, de larga proyección internacional, que deleitó a la audiencia con una propuesta vanguardista basada en la canción latinoamericana fusionada con las improvisaciones mas intrincadas del jazz y el llamado World Music para, seguidamente y, desafiando al frío e inclemente viento lagunero por todos conocidos, la banda canaria The OMT, formada por Jonathan Fune (batería), Manolín (bajo), Epi (guitarra), Dave Wats (DJ) y Morgan (saxofón). Esta formación, integrada por veteranos de la escena musical local, ofrecieron un repertorio propio del jazz- fusión, con ritmos funky y sonidos electrónicos de corte, por decirlo asi, postmodernos. Diferente e interesante.

Algo después, la jam session after hour del Ekade permitió ver en acción a gran parte de ellos.Ya el sábado, y tras la masterclass mañanera a cargo de Pablo Reyes, el eje central del día se centraría en el Teatro Leal bajo la égida del pianista Chano Domínguez, maestro indiscutible de talla internacional y referente nacional del jazz español, desarrollador del sub-género del jazz-flamenco, aunque sin perder de vista su talento para todo tipo de de palos compositivos, desde el bebop hasta el latin jazz.

Bajo el formato de trío, respaldado por Horacio Fumero (contrabajo) y David Xirgu (batería) en la sección rítmica, decanos del jazz nacional, el artista gaditano presentaba su último disco, Flamenco Sketches (2012), donde revisita el Kind of Blue de Miles Davis bajo su particular visión del flamenco. Ahi es nada.

Desde el primer instante en que pulsó la primera tecla del piano de cola, la tormenta se desató sobre la platea. Porque Chano, in crescendo, se levantaba, reía, se convulsionaba, mientras iba desgranando cada pieza del citado disco, como si cada canción no fuese mas que un pretexto para lanzarse a la improvisación salvaje, ese estado de caos controlado, combinando escalas y estilos con la facilidad del que se dedica a lo que quiere y, encima le pagan por ello. Mención aparte requiere el homenaje a Paco de Lucía y , ya en la recta final, la participación de Kike Perdomo, amigo del pianista, en un exquisito All Blues, para después marcarse dos bises por aclamación popular.

Pero la noche no acabo ahí, porque los afortunados que fueron al restaurante Ekade pudieron disfrutar de una jam session absolutamente on fire que reunió al trío junto con músicos locales, que pasará como un hito histórico en este local. Cabe decir que la noche acabó con Chano tocando latin- jazz a la ¡batería! Junto con Pablo Reyes. Genio y figura. Y vivan las jams, personalmente lo mas alucinante de todo.

La próxima semana mas, disfruten hasta entonces y no se lo pierdan.

Una historia de Guillermo Pérez Alberto. Foto: Teatro Leal La Laguna

gravatar

0 Comentarios