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Pliegue 9. 'Un archivo para lo que no tiene nombre' en Santa Cruz de Tenerife

El museo TEA Tenerife Espacio de las Artes celebra esta semana Pliegue 9. 'Un archivo para lo que no tiene nombre'. Encuentro de autoedición y cultura queer, unas jornadas de acceso libre que se desarrollarán el viernes, día 17, de 17:00 a 19:30, y el sábado, día 18, de 11:00 a 20:00. Este evento, organizado por el programa público de TEA Onda Corta. Laboratorio de documentación, incluye, además de la feria de autoedición, diferentes acciones que van desde talleres, actividades y charlas hasta una sesión musical. Con esta propuesta, el museo vuelve a convertirse en un lugar de celebración y punto de encuentro para diversos colectivos, tanto queer como aliadxs, consolidando un espacio que, más que contener, acompaña y que no observa desde fuera, sino que se deja atravesar por las narrativas, los cuerpos y las prácticas que lo habitan. En este contexto, TEA se transforma en un territorio compartido donde la experiencia cobra protagonismo y la autoedición, en todas sus formas, materiales y afectos, es el medio que permite enlazar relatos, pensamiento con acción y presencia con cuidado.

Pliegue 9 se propone habitar la pregunta sobre cómo sujetar lo que nace para ser disperso. En esta edición, el encuentro se aleja de estructuras rígidas para explorar modelos de archivo que nazcan de la propia naturaleza de la autoedición, caracterizada por lo efímero, lo múltiple y lo que resiste ser catalogado bajo etiquetas tradicionales. De este modo, se busca pensar la colección de fanzines de la Biblioteca de Arte de TEA no como un depósito estático, sino como un organismo que se deja permear por proyectos y prácticas que ya están imaginando otras formas de conservar la memoria editorial. A través de una mirada hacia el inventario y el índice, interesa analizar desde dónde archivamos cuando se habla de publicaciones que desbordan los canales de distribución convencionales.

Se trata de generar un espacio de pensamiento colectivo para desajustar las jerarquías del documento y reconocer que, en la autoedición, el valor reside tanto en el objeto como en la red de complicidades que lo hace posible. El encuentro busca proponer herramientas para que la colección del museo funcione como un refugio para lo inclasificable y un espacio donde practicar otras formas para la institución cultural a través del encuentro con aquello que aún no tiene nombre, utilizando el grapar, doblar, desplazar y repetir como formas de nombrar, compartir y conversar.

Este ejercicio reúne procesos, voces y prácticas de autoedición para activar otros modos de producir y circular conocimiento, abriendo un espacio más accesible en el museo donde lo informal, lo inacabado y lo colectivo tienen lugar para cuestionar la idea del archivo o colección como algo cerrado y estable, pensándolo desde lo cambiante, lo situado y lo compartido. El encuentro se articula a través de diversas actividades que exploran la autoedición y la cultura queer desde múltiples perspectivas. Previo a las jornadas, se abre el espacio de pensamiento desde la serie de podcasts Prácticas para un inventario posible - Flujo de Diálogo para Pliegue 9, poniendo en diálogo experiencias que exploran diferentes gestos de preservación y escucha de materiales efímeros, ensayando formas de archivar y activar colectivamente aquello que el archivo convencional suele pasar por alto.

La apertura del encuentro este año contará con la charla 'Una ilusión loca. Fotografía y autoedición', a cargo de Ricardo Cases, que tendrá lugar el viernes, día 17, a las 17:00. Esta conversación, de acceso libre hasta completar aforo, se plantea como una aproximación a la autoedición desde la práctica fotográfica, partiendo de una actividad intensiva entendida como un hacer cotidiano y sostenido a través del cual Cases abordará la autoedición como un territorio donde repensar las lógicas de producción, circulación y archivo de las publicaciones contemporáneas.

Ese mismo día, tras la charla de Ricardo Cases, se inaugurará la exposición 'Arqueologías de un juego pequeño', a cargo de Ediciones Comisura. Esta muestra se desplegará de manera expandida en el vestíbulo de la planta baja de TEA hasta el 9 de agosto, exhibiendo las publicaciones 'An only child', de Carlota Visier; 'Treinta', de Xirou Xiao y Laura C. Vela; y 'Como la casa mía', de Laura C. Vela. Junto a ellas, el proyecto se pregunta de qué maneras dar forma a un archivo de los afectos que desborde las lógicas del documento, habitando el territorio poroso donde los recuerdos ensayan otras formas de narrarnos, siendo Comisura una editorial independiente de publicaciones que hibridan lenguajes artísticos o libros que discuten el sentido de lo literario.

En este mismo marco, se presentará la muestra 'Laboratorio colaborativo de clasificación intuitiva, desclasificación y reagrupe experimental, no definitivo y parcialmente inútil del fondo de fanzines', a cargo de La Lumbre. Esta propuesta presentará el resultado de tres sesiones de trabajo junto al club de lectura Fresa y Nata, donde el fondo de fanzines de la Biblioteca de Arte de TEA se reordena a partir de asociaciones afectivas, materiales e intuitivas, proponiendo un archivo vivo que escapa de las lógicas tradicionales de clasificación.

El sábado, día 18, durante la jornada de la feria, se desarrollarán varios talleres destacados. En el horario de mañana, la editorial Cielo Santo impartirá, de 12:00 a 14:00, el taller 'Cómo sujetar lo que nace para ser disperso', partiendo de la pregunta sobre el archivo, la permanencia y la desaparición. A través de una conversación y un recorrido por borradores, primeras versiones, correos electrónicos, páginas descartadas y sistemas de catalogación, la sesión propone reflexionar sobre aquello que queda fuera de los modos convencionales de ordenar y preservar el conocimiento, ofreciendo quince plazas con inscripción previa en hola.pliegue@gmail.com.

Por la tarde, de 16:30 a 18:30, se llevará a cabo el taller 'Creo que sí (taller optimista de fanzines)', a cargo del colectivo nos vigilan bb y Lara Martínez. Este taller parte de la sospecha de que la autoedición tiene un potencial político y propone explorarlo desde una práctica colectiva; nos vigilan bb es un colectivo que entiende que la vida cotidiana se ha puesto bien rara y, sorprendentemente, hay que seguir yendo a trabajar, algo que intentan contar con autoedición y ternura de clase, ofreciendo también quince plazas que requieren inscripción previa en el correo electrónico hola.pliegue@gmail.com.

Asimismo, durante todo el día de la feria, el público podrá acercarse al stand del colectivo re_creo, que propone vestir los fanzines a través de la actividad de entrada libre 'Refugios plásticos', disponible en la Plaza de Arte de TEA, de 12:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00. En esta propuesta se invita a crear un contenedor único donde guardar aquello que necesita ser conservado, protegido o simplemente acompañado, permitiendo a los participantes confeccionar una funda donde proteger fanzines, fotografías, notas, dibujos y otros posibles tesoros impresos a partir de bolsas de plástico reutilizadas y otros materiales.

Durante la jornada, los asistentes podrán hacerse con las publicaciones de los invitados de Pliegue 9 y descubrir las propuestas locales seleccionadas en la convocatoria abierta. Para quienes prefieran una visita más tranquila, un año más se reserva la denominada franja chill a mediodía, el momento perfecto para recorrer la feria con menos estímulos sensoriales. Pliegue 9 contará a última hora de la feria con el cierre musical de Irtap, cuyo DJ set de entrada libre tendrá lugar en la Plaza de TEA, de 18:00 a 20:00.

Como en las últimas ediciones de Pliegue, la organización busca volver a habitar la Plaza de TEA y los espacios no expositivos del museo como un lugar de celebración y punto de encuentro para diversos colectivos, tanto queer como aliadxs. Se reafirma así un espacio que acompaña y se deja atravesar por las narrativas, los cuerpos y las prácticas que lo habitan, donde el museo se transforma en territorio compartido y la experiencia cobra protagonismo. La autoedición toma forma y se imprime como un ensayo abierto en todas sus formas, materiales y afectos, donde cada pliegue se convierte en una herramienta para ensayar otras formas de archivar la memoria, abrazando lo cambiante y lo que aún no tiene nombre.