Raquel Madrid 1

"Mi cita semanal en el teatro como público es necesaria para mí, es mi forma de vida"

Este fin de semana, el coqueto Teatro Victoria de Santa Cruz de Tenerife recibe la producción ‘Hay cuerpos que se olvidan’, una propuesta de Dos Proposiciones capitaneada por Raquel Madrid, una mujer ecléctica, tenaz e inquieta que ha trabajado como bailarina, actriz, artista de circo, cantante, en teatro infantil, teatro, cine y televisión, realizando giras internacionales y asistiendo a festivales en España, México, Grecia, Holanda, Francia e Inglaterra.

Este espectáculo llegará a las tablas del Victoria los días sábado 27 y domingo 28 de febrero a las 19:30.

Aprovechamos su paso por Canarias para lanzarle algunas cuestiones antes de que emprenda su próximo viaje a Sevilla, Extremadura y Cataluña con su nueva producción, ‘P de Partida’.

‘Hay cuerpos que se olvidan’ tiene pinta de ser una producción con una carga dramática importante. ¿Hay que sentirse afectado para poder llevar esta obra a los escenarios? ¿Cuál es el criterio para elegir las temáticas de tus obras?

Para llevar cualquier tipo de obra al escenario hay que ser profesional, tener técnica escénica. No es necesario estar triste en tu vida para llevar tristeza al escenario o alegre para hacer comedia, hay que saber vivir esas situaciones en escena, porque se viven, pero es diferente a tu vida. Eso para mí es actuar.

Las temáticas llegan, no las decido de una manera racional. La creación comienza por el deseo de contar algo y ese deseo viene de una necesidad como persona y artista de contar algo en lo que me interesa ahondar o bucear, para ver a dónde me lleva escénicamente. Para descubrir cuál es mi posicionamiento ante esa temática concreta.

Independientemente de la obra ¿Te diviertes en el escenario a pesar de que puedas expresar sentimientos emocionales profundos, tristezas o duelos?

¡Por supuesto! El escenario es donde se juega, siempre es divertido y apasionante.

¿Crees que es necesario olvidar para volver a aprender?

Mmm… Es necesario olvidar la técnica, los pasos, el texto, todo el trabajo que has hecho previamente para realmente ponerte a disposición de lo que está ocurriendo en escena. Si no fuera así sería todo muy racional y no tendría lugar la vivencia real, el ponerte en relación con lo que está pasando, lo que estás diciendo, lo que estás moviendo. Se perdería la sorpresa y el descubrimiento de cada función. Por otra parte, no hay que olvidar todo lo aprendido para volver a aprender, pienso que hay que mirar las cosas o vivirlas con nuevos ojos que te permitan contemplar otros prismas, ahí es donde está el aprendizaje, el crecimiento, en tener nuevas formas de ver desde diferentes perspectivas que darán lugar a nuevos lugares que descubrir.

...ahí es donde está el aprendizaje, el crecimiento, en tener nuevas formas de ver desde diferentes perspectivas que darán lugar a nuevos lugares que descubrir.

'Hay cuerpos que se olvidan' from Cía Dos proposiciones on Vimeo.

¿Es cada producción un nuevo comienzo en tu trayectoria o forma parte de una estrategia de vida o de una evolución?

Es la evolución natural. La sensación siempre es la de un nuevo comienzo, pero luego cuando está hecha la última producción, te paras, miras hacia atrás y realmente tiene una línea lógica, lo siento más como los 'beep' de las máquinas que miden las frecuencias cardíacas, cada 'beep' es un acto creativo necesario. De hecho, cuando converso con otras artistas es frecuente ver la misma línea incluso temática en nuestra trayectoria.

Sabemos que, para Raquel Madrid, sentir y actuar es prácticamente lo mismo. ¿Cuánto esfuerzo dedicas a que el público sienta y entienda esa simbiosis? Después de más de una década y de diez producciones con Dos Proposiciones ¿cómo valoras el interés del público hacia la danza contemporánea? ¿Eres de las que valoras ese interés o crees que el público está sobrevalorado?

Bueno, 'Hay cuerpos que se olvidan' lo hice en 2015, diez años y pensaba que era lo último que hacía… Pero como una no tiene poder sobre nada, aquí sigo con más producciones hechas y trabajando en escena, y en todo este tiempo cuando hablamos del público pienso que sí, yo valoro mucho el interés del público, me encanta analizar qué es lo que más le interesa, lo que no, qué tipo de público ve qué, de qué edad etc. Soy una gran espectadora de danza y teatro y el hecho de ir a ver una obra comienza observando qué tipo de público la ve. Por lo tanto, sí, en mi cabeza está el público muy presente en las creaciones. Para mí el público no está sobrevalorado, quiero que haya público, quiero contarle cositas, quiero que disfruten, quiero que le pasen cosas, quiero que le pase lo que me pasa a mí cuando veo alguna pieza que me mueve. Esa sensación es adictiva y me hace muy feliz sentir cuando mi trabajo también lo ha conseguido en el público.

Quiero que haya público, quiero contarles cositas, quiero que disfruten, quiero que le pasen cosas, quiero que les pase lo que me pasa a mi cuando veo alguna pieza que me mueve.

Esta producción es aparentemente muy compleja, ¿crees en que el trabajo en equipo facilita el desarrollo de un proyecto o piensas en algún momento que podrías llevar tú sola el peso del trabajo para evitar conflictos o acelerar el proceso? ¿Cómo ha sido tu experiencia con esta producción?

Aunque parezca que una está sola al frente de todo, que en cierta manera es verdad, porque soy la que pone la llave en el contacto para arrancar, en el coche siempre vamos muchas personas. Me gusta trabajar con grandes profesionales (¿a quién no?). De hecho, esa fue una de las razones por las que comencé a trabajar en mi propio proyecto, la pauta era: si no me llaman para trabajar, llamo yo… total, el 'no' ya lo tengo… Y esto me ha dado la suerte de estar relacionada con gente que nunca me hubiera imaginado. Todos con gran generosidad y apostando por las propuestas. A veces han surgido conflictos, también yo tengo que continuar el aprendizaje de pilotar bien, eso también forma parte del proceso.

Si no me llaman para trabajar, llamo yo… total, el 'no' ya lo tengo…

Aunque tu puesta en escena tiene un desarrollo interdisciplinar, ¿cuánta importancia concedes a la expresión corporal en ‘Hay cuerpos que se olvidan’? ¿Podrías hacer esta obra sin escenografía y conseguir el mismo impacto?

Para mí lo importante es la historia, lo que quiero contar, el 'cómo' me da igual, puede ser con texto, vídeo, el movimiento siempre en la base, como en la vida, pero lo demás será por necesidad escénica que no por estética. En 'Hay cuerpos...' la escenografía tiene un sentido funcional y emocional, todo lo que pasa con los objetos es necesario para el desarrollo de la pieza. Es cierto que en Nueva York hice una adaptación de 25 minutos donde trabajé la esencia de la historia, el mensaje más sencillo, y ahí al eliminar acciones sí que eliminé escenografía porque obviamente no tenía sentido.

En 'Hay cuerpos...' la escenografía tiene un sentido funcional y emocional, todo lo que pasa con los objetos es necesario para el desarrollo de la pieza. 

¿Eres de las que, a pesar de la pandemia, te mueves para asistir a otros eventos culturales y/o escénicos? ¿Nos recomendarías alguno en concreto?

¡Claro que me muevo! El teatro es seguro, la cultura es segura, mi cita semanal en el teatro como público es necesaria para mí, es mi forma de vida, es lo que me hace feliz. Animo a todo el mundo a que disfrute de la agenda cultural de su localidad que seguro que es variada y rica, que relajen el pechito y se dejen llevar por las propuestas que les ofrezcan; quién sabe, lo mismo alguna le cambia la vida (a mí me la ha cambiado alguna que otra vez…)

¿Cómo tenemos que prepararnos quienes vayamos a asistir al Teatro Victoria este fin de semana?¿Aconsejas alguna predisposición?

Solo que vengan con curiosidad de conocerme, es nuestra cita a ciegas, quizás les encante y podamos tener más citas bonitas… ¡¡y mascarillas claro!!

 

Más sobre Raquel Madrid

Licenciada en Derecho (Universidad de Sevilla), en Arte Dramático y Danza Contemporánea. Además, estudió Circo en Circomedia (Bristol. Inglaterra) y se dedicó al trabajo aéreo (telas aéreas) durante once años con diferentes compañías. Madrid entiende su profesión desde la perspectiva del entrenamiento continuo y del reciclaje; no en vano realiza monográficos de interpretación asiduamente y recibe clases de danza con regularidad en diferentes lugares y con docentes diversos; en Sevilla, su lugar de residencia, y en los lugares del mundo donde se encuentran los maestros a los que admira: Bruselas, Inglaterra, Viena, Barcelona, Madrid… Asiste a varias ediciones del Festival Impulstanz en Viena y durante dos años consecutivos al Festival Deltebre Dansa.

 

 

 

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