Usted está aquí

obdulia bustos flamencuria

Una tesis de la ULL evidencia los beneficios de la Danza Movimiento Terapia para la salud física y emocional

El Salón de Grados de la Sección de Medicina de la Universidad de La Laguna ha acogido recientemente la defensa de la tesis doctoral 'Beneficios de la Danza Movimiento Terapia en relación con la práctica del ejercicio físico convencional', presentada por Obdulia María Bustos Rodríguez dentro del Programa de Doctorado en Ciencias Médicas y Farmacéuticas, Desarrollo y Calidad de Vida.

El trabajo estuvo dirigido por Norberto Marrero, profesor titular del área de Anatomía y Embriología Humana de la Universidad de La Laguna, y tutorizado por Miriam González, profesora titular del Departamento de Ciencias Médicas Básicas en el área de Anatomía y Embriología Humana e investigadora vinculada al Instituto Universitario de Neurociencia y al Instituto Universitario de Tecnologías Biomédicas. La investigación analiza la influencia del componente lúdico y expresivo del movimiento en parámetros de salud física y emocional en comparación con el ejercicio convencional. El tribunal encargado de evaluar la tesis estuvo presidido por Herminia Pérez, profesora de la Universidad de La Laguna. Actuó como secretario Antonio Ramos, de Las Palmas de Gran Canaria, y como vocal participó Víctor Alonso, también de la ULPGC.

La investigación parte de una cuestión clave en el ámbito de la promoción de la salud: qué factores convierten la actividad física en un verdadero agente de bienestar integral. Frente a modelos centrados exclusivamente en el rendimiento o en la adaptación fisiológica, la tesis profundiza en el peso del componente emocional y creativo del movimiento. Para ello toma como referencia la Danza Movimiento Terapia, una disciplina surgida a mediados del siglo XX en entornos hospitalarios, especialmente vinculada a la salud mental, donde comenzó a emplearse como herramienta terapéutica no farmacológica.

El estudio se desarrolló con población adulta de entre 25 y 55 años, distribuida en tres perfiles: personas practicantes de Danza Movimiento Terapia, personas que realizaban ejercicio físico habitual y personas sedentarias. El objetivo era contrastar no solo los efectos fisiológicos, sino también los emocionales y subjetivos asociados a cada tipo de actividad.

La metodología combinó el análisis de parámetros biológicos —frecuencia cardiaca, presión arterial, lactato y cortisol salival, este último relacionado con la respuesta al estrés— con instrumentos validados para evaluar la percepción del esfuerzo y la satisfacción con la vida, y un cuestionario sobre estado emocional.

Los resultados evidencian mejoras relevantes. En el plano fisiológico se observaron descensos en la presión arterial sistólica y en los niveles de cortisol, lo que apunta a una mejor regulación del estrés y a efectos positivos sobre el sistema cardiovascular. En el ámbito psicológico se constató un incremento en la satisfacción con la vida y una mejora general del estado de ánimo. La percepción subjetiva del esfuerzo se situó en niveles bajos, lo que indica que la actividad fue experimentada como placentera. Esta vivencia positiva se reflejó también en beneficios expresados como la liberación de tensiones musculares, la desconexión mental, el alivio temporal de preocupaciones, la mejora de las relaciones interpersonales y un refuerzo del autoconcepto y la autoestima.

La autora integra en este trabajo su doble trayectoria artística y sanitaria. Titulada en Danza Española y Flamenco y graduada en Enfermería, con experiencia profesional en Atención Primaria, comenzó a profundizar en la relación entre movimiento y salud durante su Trabajo Fin de Máster, en el que exploró los efectos de la Danza Movimiento Terapia en menores de la asociación Asperger-TEA de Tenerife. Aquella experiencia piloto dio paso a un estudio más amplio, incorporando marcadores biomédicos y herramientas de evaluación validadas para analizar el impacto de una práctica regular y sostenida en población adulta.

La tesis plantea así la Danza Movimiento Terapia como complemento a otras prácticas deportivas, diferenciándose de aquellas centradas exclusivamente en el rendimiento físico. Desde una perspectiva aplicada, sus conclusiones respaldan la promoción de hábitos saludables desde un enfoque integral que contemple dimensiones fisiológicas, cognitivas y emocionales, y subrayan la importancia del componente motivacional en la adherencia al ejercicio, especialmente en colectivos donde la continuidad supone un desafío.

Entre las líneas futuras de investigación, la autora propone ampliar la muestra y reforzar el diseño metodológico para aumentar la validez de los resultados. Asimismo, plantea incorporar un enfoque neurocientífico para analizar posibles cambios en la actividad, conectividad y plasticidad cerebral asociados a la práctica sostenida de la Danza Movimiento Terapia mediante técnicas de neuroimagen, en colaboración con grupos de investigación de la Universidad de La Laguna.

Durante el desarrollo del estudio, la doctoranda contó con la colaboración de Sheila González; José Francisco Rojas; Marta Sáez y Viviana Marrero, quienes participaron como observadoras externas y equipo de trabajo en la elaboración de artículos y comunicaciones científicas derivadas de la investigación. Asimismo, reconoció al espacio DXD (Deportes por Diversión) por la cesión de sus instalaciones para el desarrollo de las sesiones prácticas.